Las administraciones locales y los distritos escolares no están obligados a utilizar Nuage; pueden optar por desplegar la plataforma o recurrir a software propietario. De hecho, herramientas como Microsoft SharePoint y la suite Microsoft Office siguen utilizándose ampliamente, aunque no existen cifras oficiales sobre su nivel de uso. El Ministerio, por ejemplo, destina alrededor de 2,5 millones de euros al año a licencias de Windows para unos 50.000 dispositivos.

La búsqueda de independencia tecnológica

La soberanía digital se ha convertido en una prioridad creciente tanto para el Ministerio como para el conjunto del sector público francés, según Piédallu. “Hace unos años, el software libre y los bienes digitales comunes eran la prioridad; ahora lo es la soberanía digital: desplegar herramientas soberanas que podamos operar nosotros mismos y que no incluyan mecanismos de interrupción remota (‘kill switch’), entre otras cosas”.

Añade que se trata de una línea estratégica impulsada tanto desde la Administración como desde el ámbito político. Nuage es solo una de las múltiples iniciativas de código abierto en marcha en el sector público francés. Entre otras destaca LaSuite, una suite de productividad y colaboración desarrollada por la Dirección Interministerial de Asuntos Digitales (DINUM), que incluye servicios como la aplicación de mensajería Tchap y la plataforma de videoconferencia Visio.